Con la esperanza puesta en la Resurrección y el corazón lleno de gratitud, despedimos a nuestra hermana Mª Luisa Labarta, quien ha partido a la casa del Padre tras una vida de entrega absoluta al Instituto y a la memoria de nuestro carisma.
M. Mª Luisa Labarta Araguás nació en Bagüés (Zaragoza) el 21 de junio de 1933.
Inició el Noviciado el 29 de junio de 1953.
Hizo su Profesión Temporal el 2 de julio de 1955 y su Profesión Perpetua el 12 de septiembre de 1958.
Falleció el 18 de marzo de 2026.
Mª Luisa no fue solo una historiadora; fue la testigo fiel que, con paciencia y rigor, supo «amasar y cocer» la historia de las Escolapias para que todos pudiéramos saborearla hoy como el buen pan. Su labor en Roma, desarrollada de manera silenciosa, constante y precisa, nos deja un legado que es el alma de nuestra familia religiosa.
A su incansable trabajo le debemos la luz que hoy brilla sobre nuestras raíces:
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Custodia de la Santidad: Su labor fundamental en la Positio y en el proceso de Canonización de Madre Paula Montal permitió que el mundo entero conociera el corazón de nuestra Fundadora.
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Memoria de la Entrega: A través de sus escritos sobre nuestras hermanas mártires, rescató el testimonio de fidelidad que sostiene nuestra fe.
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Relato de nuestro Hogar: En los cuatro tomos de la Historia del Instituto, Mª Luisa puso palabras al «vino nuevo» de nuestra pedagogía, recordándonos que cada una de nuestras escuelas es, por encima de todo, una familia y un hogar.
Quienes compartieron camino con ella recuerdan su capacidad para compaginar el rigor intelectual con la sencillez del trato. Mª Luisa amó profundamente al Instituto, y ese amor se transformó en una búsqueda incansable de la verdad histórica para ofrecérsela, con generosidad, a las futuras generaciones de maestros y alumnos.
Descanse en paz.
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